ALERGIA A ÁCAROS (PARÁSITOS DEL POLVO DOMÉSTICO)
Los ácaros domésticos se alimentan fundamentalmente de nuestros restos dérmicos. Casa persona produce unos 5 gramos por semanas como consecuencia de la renovación dérmica. Puesto que la mayor parte del tiempo los pasamos descansando, en la cama, colchón y almohada son los mayores reservorios de ácaros (el colchón es un auténtico “nido” de ácaros, aporta la temperatura, la alimentación y la humedad ideal para su desarrollo). Por este motivo, en la alergia a ácaros los síntomas de ven incrementados durante el descanso nocturno. La alergia a los ácaros no sólo se debe a la inhalación de restos de estos ártrópodos sino sobre todo, a sus excrementos, que llegan a producir en una cantidad hasta 200 veces superior a su peso. A diferencia de los alergenos de perro y gato, que son muy volátiles (están en suspensión en la vivienda), en el caso de los ácaros, estas partículas son de mayor peso molecular. De esta forma, es al mover ropa de la cama, alfombras o libros, cuando quedan en suspensión en el aire, y son inhaladas por las personas alérgicas. La alergia a ácaros se manifiesta en forma de picor de ojos y nariz, lagrimeo, estornudos, secreción nasal abundante, bloqueo nasal y picor del velo del paladar o faríngeo. Cuando la exposición a ácaros es más elevada, las personas predispuestas pueden expresar también síntomas de asma bronquial con tos, silbidos en el pecho y dificultad para respirar. A diferencia de la alergia a pólenes, en el caso de los ácaros, la frecuencia de asma es más elevada (ácaros 60 % vs 45 % pólenes). Por otro lado, al ser la exposición más prolongada, los síntomas son más persistentes, lo cuál puede confundirse con un catarro. Sin embargo, en el caso de los catarros, éstos se presentan con congestión nasal, sin picor, la secreción acuosa de los primeros días pasa a ser moco blanquecino/mucopurulento, dura 3-7 días, y se suele acompañar de fiebre, malestar general o dolor en la garganta. Medidas de evitación En las enfermedades alérgicas el primer paso en su tratamiento es la evitación de alergeno, de tal forma que en algunos casos es suficiente. La persona alérgica a marisco, a penicilinas o animales domésticos, evita la toma, administración o contacto con el alergeno y su enfermedad se cura, queda controlada. En el caso que nos ocupa, la alergia a ácaros, depende de la zona, pues está en relación directa con el grado de exposición. En los pacientes de zonas costeras el control resulta muy complicado, ya que las condiciones son muy favorables para el desarrollo de los ácaros y la exposición es elevada. Sin embargo, tal como hemos comentado, Ciudad Real ofrece las características más adversas para los ácaros, por lo que en muchas ocasiones es suficiente con llevar a cabo las recomendaciones habituales en alergia a ácaros, que son las siguientes:
Tratamiento En los casos de rinoconjuntivitis el tratamiento con antihistamínicos orales, no sedativos, puede resultar suficiente en la mayoría de los casos. Si persisten las molestias, los corticoides tópicos a diario y colirios antihistamínicos a demanda son el complemento adecuado para el control sintomático. En cuanto al tratamiento del asma, los broncodilatadores de acción corta es el tratamiento de los episodios de asma leve e intermitente. Si estos fármacos se precisan más de tres veces por semana, nos indica que además de la obstrucción bronquial se ha desarrollado una respuesta inflamatoria. La inflamación bronquial es la causa principal de los síntomas asmáticos persistentes, y en la medida que seamos eficaces en su control obtendremos la mejoría del proceso. El tratamiento antiinflamatorio del asma se realiza con los corticoides inhalados, que requieren una semana para alcanzar su máxima eficacia, y se deben mantener como mínimo durante 4-6 semanas. En el asma infantil se puede completar el tratamiento con los comprimidos de antileucotrienos, de eficacia más discreta, pero con la ventaja de carecer de los efectos secundarios de los corticoides en la infancia (muy bajos en el tratamiento inhalado, pero siempre utilizados con mayor precaución en los niños). Finalmente, la inmunoterapia o vacunas específicas es el tratamiento de elección cuando a pesar de las medidas de evitación la sintomatología persiste, y se recurre con frecuencia a los fármacos controladores del asma. En Ciudad Real llegamos en pocas ocasiones a este escalón terapéutico, pero cuando es necesario resulta altamente eficaz. Al ser una zona de baja exposición a ácaros, el grado de tolerancia necesario se alcanza en un porcentaje mayor de pacientes que en otras alergias respiratorias (gramíneas, olivo, Alternaria). |
Dr. Francisco Feo Brito |
Alergia en Ciudad Real |
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